PAC 2023: [Eco-regímenes] Claves para la práctica de rotación de cultivos

Los eco-regímenes son una de las novedades principales de la nueva PAC 2023-27. Están diseñados para las explotaciones que desarrollen prácticas agrícolas o ganaderas beneficiosas para el clima y el medio ambiente. 

Tienen carácter voluntario, el agricultor decide si se acoge o no, pero acaparan el 23% de los fondos en España por lo que interesa conocer en detalle su funcionamiento y saber qué práctica es la que más conviene en cada caso. 

Existen dos temáticas principales (agricultura baja en carbono y agroecología) que recogen siete tipos de prácticas. En función de la superficie se distribuyen así: 

  • Pastos permanentes y pastizales: Pastoreo extensivo (práctica 1) e islas de biodiversidad o siega sostenible (práctica 2).
  • Tierras de cultivo: rotación de cultivos con especies mejorantes (practica 3), siembra directa (práctica 4) y espacios de biodiversidad o gestión de lámina de agua (práctica 5).
  • Cultivos leñosos: cubierta vegetal sembrada o espontánea (práctica 6), cubierta inerte (práctica 7).
  • Cultivos permanentes (incluidos leñosos): espacios de biodiversidad o gestión de lámina de agua (práctica 5).

Un aspecto esencial para entender el funcionamiento de los eco-régimenes es que su aplicación puede ser parcial sobre una parte de las hectáreas de la explotación (o sobre el total, como prefiera el agricultor). 

En esta tabla de ejemplo se puede ver como sobre las tierras de cultivo de regadío (TCR) el agricultor incluye 20 hectáreas en la práctica 4 (siembra directa) y 30 hectáreas en la práctica 3 (rotación de cultivos). El resto de la superficie de regadío no la incluye en eco-regímenes. En las tierras de cultivo de secano (TCS) incluye toda la superficie en la práctica 3. 

Conviene también tener a mano la siguiente tabla, donde se especifican los importes unitarios para 2023 según la práctica y el tipo de superficie. Sobre una misma hectárea solo se recibe la ayuda de una práctica, aunque se puedan hacer dos. 

¿Cómo funciona el eco-régimen de rotación de cultivos?

Lo primero que hay que tener en cuenta es que se trata de un compromiso anual. Año a año. Es decir, para comprobar si se cumple se compara con la situación de la campaña anterior. 

  • Hay que rotar al menos el 50% de la superficie
  • Al menos el 10% de la superficie debe ser con especies mejorantes y, dentro de ese porcentaje al menos un 5% con leguminosas. (Por ejemplo, si tenemos 100 ha en este eco-régimen, 5 ha podrían ser girasol y 5 ha de guisante). 
  • Tras una leguminosa no puede ir barbecho (lógicamente, ¿no?).
  • El barbecho se considera un cultivo de la rotación. Como mínimo debe ser un 4% y un máximo del 20% (40% en comarcas con menos de 400mm de lluvia). (Dentro del eco-régimen no se aplica la excepción de poder sembrar los barbechos por la guerra en Ucrania)
  • Si se hace una rotación únicamente de dos cultivos, el principal no puede superar el 70%

Se puede aplicar sobre tres tierras de cultivos: secano, secano húmedo y regadío, y supondrá estos importes: 

El agricultor decide qué hectáreas de su explotación incluye en el eco-régimen de rotación de cultivos (no tiene por qué ser todas). Si en su explotación tiene secano y regadío podrá aplicar un eco-régimen de rotación de cultivos para una parte o todo su secano y otro -o no- para una parte o todo su regadío. El agricultor confecciona su propio menú, digamos. 

¿Cómo sé si cumplo el eco-régimen de rotación de cultivos?

Si por ejemplo incluimos 100 hectáreas de secano en rotación de cultivos se comparará, de forma conjunta, con los cultivos que había en esas 100 hectáreas la campaña anterior. Y así, tras el análisis con el año anterior podremos saber si cumplimos los requisitos:

  • ¿Al menos el 50% de las hectáreas han rotado de cultivo?
  • ¿Al menos el 10% de las hectáreas tienen un cultivo mejorante? (Las hectáreas de leguminosa también computan aquí, lógicamente).
  • ¿Al menos el 5% de las hectáreas tienen una leguminosa?
  • ¿Se supera el límite del 20% como máximo de barbecho?

No debemos olvidar tampoco las prácticas incluidas en la denominada condicionalidad reforzada de la PAC que son de obligado cumplimiento para todos los agricultores, se acojan o no a los eco-regímenes. 

En las Buenas Condiciones Agrarias y Medioambientales están incluidos aspectos como no voltear el suelo entre la cosecha y el 1 de septiembre, no realizar tratamientos en barbechos entre abril y junio o que todas las parcelas de la explotación roten al menos una vez cada 4 años. 

Las tierras de regadío deben prestar atención a toda la normativa sobre fertilización sostenible, directiva de aguas y uso sostenible de fitosanitarios. 

¿Cuáles son los cultivos mejorantes?

Leguminosas: guisante; habas; altramuz dulce; veza o alverja; yeros; algarrobas; titarros o almortas; alholva; alverjón; alfalfa; esparceta; zulla; judía; caupí o frijol de carilla; garbanzo; lenteja; crotalaria y cacahuete.

Trébol blanco enano; trébol violeta; meliloto amarillo y serradella.

Oleaginosas: girasol; colza; soja; camelina y cártamo.

Crucíferas o Brasicáceas: rábano; rúcula; nabo; nabo forrajero; rábano forrajero; mostaza blanca; mostaza negra; mostaza parda y mostaza abisinia.

Si queréis obtener más información general os recomiendo consultar esta página web del Ministerio de Agricultura donde se encuentran enlaces, documentos y videos explicativos sobre todos los elementos de la nueva PAC 2023-27.

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